Boniatos asados.

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Un postre sencillo, sin secretos ni trucos. Solo necesita calor y el tiempo adecuado.

Pero a pesar de su sencillez es uno de los postres más ricos que podemos tomar en otoño, y tod@s tenemos  en nuestros recuerdos las tardes de frío comiendo uno de esos boniatos que ya impregnaban con su olor la cocina de nuestras madres.

Calentitos,  acabados de salir del horno, solos o con un poco de azúcar por encima , enteros si son pequeños o en una gruesa rodaja si son mas grandes es un postre tradicional , riquísimo que nos transporta a nuestra infancia.

INGREDIENTES

Dos kl de boniatos

Papel de horno

Recomendamos que ya que os ponéis a asar boniatos , no os quedéis cort@s: asar tres o cuatro Kl , ya que tardan mucho tiempo en hacerse y además se conservan muy bien varios días en el frigorífico.

Si os sobrara soempre podéis utilizarlos para hacer otros postres o dulces tal como os indicamos en Trucos y Consejos.

PASOS A SEGUIR

En primer lugar hay que elegir boniatos de tamaño similar para que la cocción sea la misma, si no tendremos que ir sacándolos del horno a medida  de que se vayan haciendo.

Nosotras preferimos la variedad roja, de carne con un vivo color  naranja ya que nos parecen más dulces. Elegiremos  piezas alargadas, de unos 300g pues se asan mejor que las que son redondeadas que pueden quedar crudas en el centro.

Antes de cocerlos es necesario lavarlos muy bien ya que al ser tubérculos llevan mucha tierra adherida. Lo mejor es tener en la cocina un cepillo especial para estos menesteres. Los pondremos bajo el grifo y los cepillamos dejando que les caiga agua abundante.

 

 

Los dejamos escurriendo mientras ponemos un papel de horno en la bandeja del horno para que no se nos manche con el azucara caramelizada. Hay quien envuelve cada boniato en papel de aluminio pero a nosotras esta práctica no nos gusta porque aun no se sabe el grado de toxicidad que tiene este papel al calentarse.

 

 

Ya solo nos queda meterlos en el horno a media altura con calor arriba y abajo y a unos 200º . Para el peso que te hemos indicado el tiempo será aproximadamente de una hora. De todas maneras pincha el boniato antes de sacarlo para comprobar la cocción. El boniato, una vez asado, tendrá un aspecto arrugado, la piel se habrá separado de la carne y aparecerá con goterones de azúcar que han salido de su interior y se han caramelizado.

 

 

Los boniatos se puede comer fríos aunque están mas buenos calentitos. Si te sobran puedes guardarlo en el frigorífico cubiertos de papel film y darle un golpe de horno o microondas cuano vaya a tomarlos.

 

 

Tradicionalmente los boniatos cocidos se comen cortados por la mitad y con una cucharilla con la que iremos arrancando la carne del interior de la piel. Auque si son muy gruesos se pueden cortar rodajas que pondremos en platos individuales.

 

 

En algunas localidades antes de asarlos se le insertan clavos de olor  o se le inyecta miel. Al consumirlos se puede añadir azúcar o canela molida.

TRUCOS Y CONSEJOS

  • Los boniatos  asados son la base de otras elaboraciones. Podéis hacer una crema con azúcar y rellenar unas empanadillas, un bizcocho o un brazo de gitano. El boniato es también la base de los tradicionales panellets, de los pasteles de gloria navideños o los huesos de santo…..
  • Si hacéis crema de calabaza o calabacín se puede añadir al final un trozo de boniato asado o se puede poner el puré como guarnición de otros platos, le va especialmente bien al cerdo pues su sabor dulce combina muy bien con el de esta carne.
  • La crema de boniatos se puede congelar en una manga pastelera.

IMÁGENES

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